Un conocimiento básico de fibras textiles que con las que se fabrican la mayoría de las prendas que se pueden encontrar en el mercado le ayudara a escoger la mas adecuada y como conservarla en perfectas condiciones.

Las fibras textiles son el conjunto de filamentos o hebras que se usan para formar hilos y, posteriormente, los tejidos, bien sea mediante hilado, o mediante otros procesos físicos o químicos. Así, la fibra es la estructura básica de los materiales textiles. Se considera fibra textil cualquier material cuya longitud sea muy superior a su diámetro y que pueda ser hilado.

En la fabricación del hilo para textiles, tanto tejidos como no tejidos,, se pueden utilizar dos tipos de fibra que pueden ser naturales, artificiales o sintéticas, por ejemplo algodón, poliéster o viscosa y se se dividen en dos categorías según su longitud.

Fibra corta: Son hebras de hasta 6 cm de longitud y se consideran de mayor calidad cuanto más larga y más fina sea.
Filamento: Son hebras continuas, cuanto más suave y resistente sea el filamento mejor será su calidad.


Clasificación

Las fibras textiles se clasifican en tres grupos dependiendo de la forma en que se obtienen:

Las fibras naturales, aquellas que se obtienen directamente de la naturaleza, que en su elaboración no se requieren procesos demasiado complejos mas allá de adecuarlas para el hilado y que a su vez pueden ser de origen vegetal, animal o mineral.
Las fibras artificiales o fibras semi-sintéticas, proceden de materiales naturales y son obtenidas a partir de materia prima natural a través de procesos físico químicos, como la celulosa o proteína animal o vegetal.
Fibras sintéticas, que proviene de diversos productos derivados del petróleo y son totalmente químicas como poliamidas, poliéster, acrílicas y tanto la materia prima como las hebras se producen de forma artificial.

En esta primera publicación nos centraremos en las fibra naturales, el origen, la calidad y algunas curiosidades


Las fibras naturales.

Las fibras naturales son las fibras, hebras o pelos, cuyo origen está en la naturaleza, y que pueden hilarse para dar lugar a hilos o cuerdas.

Para poder producir un tejido con estas fibras es necesario transformarlas en hilos para que posteriormente se puedan tejer o apelmazar directamente sin hilar se para producir un no tejido como el fieltro, por ejemplo. La única fibra natural que es capaz de formar un hilo es la seda; el resto de las fibras se deben hilar para poder ser utilizadas posteriormente en la fabricación de textiles.

Las fibras naturales más antiguas que se conocen son fibras de lino silvestre encontradas en estratos del Paleolítico superior —unos 30 000 años a. C.— dentro de una cueva en las estribaciones de las montañas del Cáucaso en Georgia.

Las fibras textiles naturales se clasifican de acuerdo con su origen: animal, vegetal o mineral.

Fibras de origen animal.

Desde un punto de vista químico, son proteínas, resistentes a la mayoría de los ácidos orgánicos como el acido cítrico. También resisten, en condiciones determinadas, la acción de ciertos ácidos minerales como el acido sulfúrico. Por el contrario, las bases poco agresivas pueden dañarlas y los álcalis fuertes como la sosa, usada en la fabricación de algunos jabones, pueden disolverlas por completo. Los blanqueadores que contienen cloro también les pueden causar daños, por ejemplo el hipoclorito líquido no debe usarse nunca con lana ni seda.

Se pueden identificar los tejidos hechos con este tipo de fibras fácilmente porque arden, generalmente, con una llama viva desprendiendo un olor característico a pelo quemado y dejando cenizas oscuras.

Dentro de las fibras naturales de origen animal existen multitud de animales cuyo pelo es utilizado desde la antigüedad para diferentes fines. No sólo las ovejas dan lana y no toda la lana es para textil. Otras de las fibras textiles de origen animal similares a la lana más utilizadas en la moda son el pelo de camello, de la alpaca, de las cabras de angora, el cashmere y el mohair, una de las lanas más caras y apreciadas del mundo por su finura y brillo, de la llama, de la vicuña, la alpaca, el yak o el guanaco. Mas adelante detallaremos un poco mas las mas conocidas y curiosas.

La suavidad de la lana depende, principalmente, del material genético y la forma de hilarla, si es cardada o peinada son factores que influyen mucho en el resultado final. En general cuanto más gruesa sea la fibra, peor calidad. Este grosor se mide en micras y por el contrario cuanto menor es el grosor mayor es la calidad. La longitud de la fibra y la capacidad para rizarse también influyen en la calidad final de las fibras para definir cuál es la lana más suave.

La más conocida de todas es la lana de oveja, podríamos decir que es la más prestigiosa, sin llegar a ser de las lujosas pero con muy buenas prestaciones. Como dato destacable podríamos decir que entre el siglo XV al XVIII, la oveja merina española dominó el mercado mundial, hoy en día Australia produce el 88% de la lana fina que consume la industria de la moda.

Aunque el uso en la industria textil la lana está muy lejos de otras fibras textiles como el poliéster o el algodón, solo representa sólo el 1% de la producción mundial de fibras textiles según la European Man-made Fibres Association (Cirfs), es de las fibras naturales más utilizadas, una de las de mayor valor y es cada vez más importante en la moda deportiva, que valora este material por suavidad, capacidad de auto regular temperatura, la transpiración naturaly su gran ligereza y flexibilidad.

De las características más valoradas de la lana son su elasticidad, su capacidad para absorber la humedad y de regular la temperatura. La raza más extendida es la oveja merina, otras razas valoradas por ser de lana larga son Lincoln y Cheviot.

Ovejas merinas

Muy conocida también es el Cachemir, la más famosa y cara de las lanas. Se obtiene del pelo de la cabra de Cachemira, son fibras suaves, sedosas, cálidas y muy ligeras Una bufanda de cachemir 100% puede tener un precio entre 100 y 200 euros hasta varios miles dependiendo de medidas, marca, y sobre todo del tipo de cachemir que sea.

Hay varios factores que influyen en la calidad de la fibra, desde la edad del animal hasta la parte del cuerpo donde venga la lana. Por ejemplo la lana que procede de las patas no es tan buena como la de la barbilla. La pashmina, es dentro de las variantes de cachemir la más cara, es la más suave y la que da nombre al famoso chal de pashmina. Corresponde al pelo que esta más cerca de la piel del animal y tiene un grosor cinco veces menor que el pelo humano.

Cabras de Cachemira

El mohair es la fibra procedente del pelo de la cabra de Angora utilizado principalmente en la confección de chaquetas y jerséis. Sus principales características son la suavidad y el brillo. Es muy similar a la lana de las ovejas por su composición química, pero diferente, en cuanto a que es más aislante, más delgado y liso, y con más brillo. El mohair puede tejerse en telar o utilizarse para tejidos de punto, se tiñe con cierta facilidad y produce un material firme, aislante, suave y brillante.

El pelo fino de las cabras más jóvenes se utiliza en la confección de ropa, pero el de los animales viejos se destina para alfombras y telas pesadas para las prendas de abrigo. La fibra de mohair se puede mezclar con lana para obtener tejidos de alta calidad.

Su principal ventaja sobre el resto de fibras naturales es el brillo, resistencia y esponjosidad. Además los tejidos de mohair no se arrugan.

Cabra de Angora

Otra variedad de lana es la que se obtiene del pelo de camélidos. como la llama, la alpaca, el guanaco, la vicuña o el camello, proporcionan un pelo fino y ligero ya que, a diferencia de la lana, los pelos de estos animales son huecos lo que hace que las propiedades térmicas de estas fibras sean excelentes. En general la lana que se obtiene del pelo de estos animales posee las misma características diferenciándose principalmente por su densidad o grosor. Las llamas tienen una capa de pelo exterior gruesa y una más fina dentro, las alpacas tienen pelaje más fino, mucho más espeso y de rápido crecimiento. El guanaco tiene un pelaje doble y grueso. La vicuña tiene un pelaje denso, formado por fibras delgadas que crecen muy juntas, La fibra de su lana está entre las más finas del mundo. La lana de pelo de camello se obtiene casi en exclusiva del camello bactriano por su pelo largo y brillante. Si bien la capa exterior del pelo se puede usar para hacer ciertos tipos de textiles, la capa interna es la que se usa para hacer prendas de vestir.

Camello bactriano

También se usa para fabricar fibras el pelo de bóvidos. El buey almizclero proporciona una fibra llamada qiviut considerada la más cálida, ocho veces mas que la lana de oveja y la mas ligera de las fibras animales,. Su precio es muy alto, mas que el Cachemir, por un lado por la escasez ya que cada animal produce dos o tres kilos de pelo al año de los que se obtiene poco mas de un kilo de fibra útil, otro motivo de su precio es la forma de obtención que a diferencia de las ovejas no se les corta el pelo si no que se recolecta aprovechando la muda al llegar la primavera.

Buey Almizclero

Otro bóvido del que se aprovecha su pelo en la industria textil es el yak, vive en las montañas de Asia Central y el Himalaya, donde se encuentra tanto en estado salvaje como doméstico. Tiene un pelaje largo pero la parte que se usa para confección es el plumón, es la fibra más fina y que generalmente es eliminada por el animal durante el período final de la primavera hasta principios del verano. Por lo tanto, esta fina capa debe cosecharse antes de mudarse en la temporada de verano. Hoy la lana de Yak se plantea como una alternativa a la cachemira. Las prendas elaboradas con este tejido están siendo cada vez más valoradas ya que se obtiene una tela que se caracteriza por su extrema suavidad, su resistencia y por ser más cálida que la lana merina. Su precio también es muy alto ya que para conseguir dos kilos de fibra útil se necesitan unos 300 kilos de materia prima.

Yak

Muy conocida también la lana de angora, que proviene de una raza de conejo criada especialmente por su pelo que además de ser fino, ligero y hueco, es valorado por su rasgo distintivo de crear una especie de halo en los textiles. El conejo de Angora es originario de Turquía donde se cría por su pelo aunque actualmente el mayor productor es China. Su abundante pelaje es objeto de explotación económica debido a que las prendas confeccionadas con este tipo de fibra pesan menos que la lana y dan mucho más abrigo. La angora es un tejido de alta calidad que se encuentra en innumerables prendas de vestir. El precio de la lana de angora es muy alto, mas cuanto mas largo es el pelo por eso se arranca directamente de la piel en lugar de cortarlo. Otro motivo por el que no se corta el pelo es porque de esta manera se obtiene entre un 50 y un 75% más de pelo y de mayor calidad. Algunas organizaciones animalistas denunciaron el sufrimiento y maltrato que supone esta practica para los animales lo que llevó a algunas firmas a dejar de comercializar prendas de lana de angora, entre ellas Inditex, H&M, Tommy Hilfiger o Calvin Klein.

Conejo de Angora gigante

El pelo de crin de caballo es fuerte y flexible; se utiliza para rellenos en tapicería, por ejemplo los sillones de la Casa Blanca y en el Palacio de Buckingham cuentan con algunos tapizados con crin de caballo. Cuerdas, líneas para caña de pescar, cepillos y pinceles, arcos de instrumentos musicales y tejidos como la crinolina, una forma de falda amplia utilizada por las mujeres acomodadas a lo largo del siglo XIX que se usaba debajo de la ropa, que también se conoce como miriñaque y consistía en una estructura ligera que mantenía huecas las faldas de las damas, sin necesidad de utilizar para ello las múltiples capas de enaguas almidonadas, que había sido el método utilizado hasta entonces.

El fabricante de camas sueco Hästens, que confecciona los colchones más exclusivos del mundo elaborados a base de materiales completamente naturales, cosidos y montados a mano, sin ningún producto químico o procesado, cuenta día de hoy con la crin de caballo como uno de los materiales más utilizados a por la compañía, que junto a la lana, el algodón, el lino constituyen la base de cada uno de estos colchones. Los precios oscilan entre los 7.000 euros el mas barato hasta los 88.000 euros el mas caro.

Crin de caballo

La Seda es el único filamento continuo producido por la naturaleza gracias a la larva del gusano de seda. Puede medir entre 500 y 1.500 m de longitud.​ Es muy resistente y elástica, se distingue por el inimitable crujido o «croquant», un sonido característico de los tejidos de seda. En la actualidad se investiga sobre la seda de la araña de la seda de oro por su alta resistencia, tanto que en Indonesia ya se utiliza en la elaboración de prendas de vestir.

Los tejidos de seda fueron elaborados por primera vez en la antigua China, algunos indicios apuntan a que se fabricaron ya alrededor del año 3000 a. C. Al principio la seda era un tejido reservado exclusivamente a los miembros de la familia imperial china, tanto para su uso como para regalar, pero con el tiempo, debido a su mayor uso a través de la cultura china acabó extendiéndose su producción, tanto geográfica como socialmente, hasta otras zonas de Asia.

La seda se convirtió rápidamente en un producto de lujo muy apreciado por los comerciantes, debido a su textura y brillo, además de ser un producto muy accesible y cómodo de transportar. Por ello, este producto llegó a tener una fuerte demanda, convirtiéndose en un elemento básico del comercio internacional preindustrial.

Los comerciantes venecianos comerciaron frecuentemente con seda y esto animó a los productores a asentarse en Italia. En el siglo XIII la seda italiana era una importante fuente de comercio. Desde ese período, la seda producida en la provincia de Como ha sido considerada la más valiosa del mundo. La riqueza de Florencia fue en gran medida construida sobre tejidos basados en lana y seda.

En España, entre los siglos XV y XVIII, Valencia produjo algunas de las mejores sedas de Europa. Un buen testimonio de aquella industria son la Lonja de la Seda y el Colegio del Arte Mayor de la Seda.

La buena absorción de la seda hace que sea cómodo de llevar ropa elaborada con este tipo de tejido en climas cálidos y en situaciones de actividad física. Su baja conductividad mantiene el aire caliente cerca de la piel durante el tiempo frío. A menudo se utiliza para elaborar prendas de vestir como camisas, blusas, vestidos, prendas de alta costura, pijamas, batas, etc.

La elegancia de la seda, su suave lustre y hermosa caída la hacen perfecta para algunas aplicaciones de tapicería. Se usa para cortinas (si se mezcla con otra fibra), alfombras, ropa de cama y tapicerías murales.

Seda blanca

El biso es una fibra natural obtenida de los filamentos que segregan algunos moluscos como la nacra o los mejillones, el penacho piloso con el que se adhieren a las rocas y con el cual se pueden confeccionar tejidos similares a la seda, de ahí que se le llame seda de mar. El biso es una fibra extremadamente fina que cuando se hila y se trata con zumo de limón adquiere un color dorado permanente.

Antiguamente se tejían preciados y carísimos tejidos, conocidos tradicionalmente como «biso», con los que se confeccionaban las ropas de personajes importantes. También se usaba para tricotar y conseguir género de punto. Esta fibra tenía también propiedades terapéuticas muy conocidas por los pescadores ya que gracias a sus potentes propiedades hemostáticas era usado para curar de las heridas que sufrían con los aparejos para la pesca.

Nacra con su biso

El cuero y las pieles no son fibras como tales, pero son materiales naturales muy utilizados para la industria textil, la confección y la alta costura. El cuero es el pellejo de un animal curtido para fabricar distintas piezas de indumentaria o complementos. Las pieles de animales de pelo se utilizan principalmente en la confección de prendas de abrigo.

Fibras de origen vegetal.

Las fibras de origen vegetal son generalmente celulósicas, de una sola fibra como el algodón, o bien de haces de fibras como el lino. Arden con llama luminosa despidiendo un olor característico a papel quemado y dejando cenizas blanquecinas en pequeña cantidad.

A diferencia de las proteínas de las fibras de origen animal, es resistente a los álcalis como la sosa o el amoniaco. Estas fibras son asimismo resistentes a la mayoría de los ácidos orgánicos como el acido cítrico, pero los ácidos minerales fuertes como en acido sulfúrico, las destruyen. La utilización incorrecta de la mayoría de los blanqueantes puede debilitar o destruir este tipo de fibras.

Tienen muchas aplicaciones además de la industria textil, por ejemplo, en la industria del papel el algodón y el lino son la base de algunos papeles rugosos de calidad, las gramíneas, el cáñamo, el yute y el cáñamo de Manila se usan para fabricar papeles de embalaje y otros de menor calidad. El papel periódico y el tipo kraft se fabrican con fibra de madera tratada químicamente. Con fibra de madera y bagazo, y mediante un proceso similar al de la fabricación del papel, se obtienen tableros para la construcción.

Las tres fibras vegetales más importantes desde el punto de vista de la industria textil son el algodón, el lino y el esparto. La clasificación de estas fibras está relacionada con la parte de la planta que se aprovecha, ya sean las semillas o el fruto, o su envoltura, las hojas, el tallo e incluso la raíz.

Fibras procedentes de frutos y semillas.

El algodón es una fibra textil vegetal que crece alrededor de las semillas de la planta del algodón, un arbusto del género Gossypium, pertenece a la familia de las malváceas, originario de las regiones tropicales y subtropicales, hay diferentes especies autóctonas en América, África o la India.

El fruto del algodón es una cápsula donde se alojan las semillas protegidas por una masa de fibras, estas fibras contienen 91,5% de celulosa pura y son estas fibras las que se utilizan para fabricar hilos, textiles de todo tipo y como materia prima de fibras artificiales. El papel moneda, como por ejemplo los billetes del Euro, o el dólar estadounidense, suele estar confeccionado íntegramente con celulosa de fibras sacadas de la parte unida a la semilla de algodón que no puede ser empleada para uso textil y que se obtiene a partir de la limpieza de la semilla previa al proceso de extracción de aceite.

Es la fibra natural más usada en el mundo y sigue siendo el rey indiscutible de la industria mundial de los textiles además de ser uno de los cultivos agrícolas e industriales más importantes y de mayor producción mundial.

Los cultivos de algodón son conocidos desde la Antigua Persia y Babilonia, los antiguos egipcios usaban esta fibra en su vestimenta, en lugares como Grecia el algodón era conocido aunque no se cultivaba, se consideraba un tejido exótico de la India, Heródoto, historiador y geógrafo griego que vivió entre el 484 y el 425 a. C escribía: «Ellos poseen una especie de planta que, en vez de fruto, produce lana de una calidad más hermosa y mejor que la de los carneros: de ella los Indios hacen sus vestidos.» Fue en el siglo XII cuando los árabes introdujeron los cultivos de algodón a Europa.

En América el algodón ya se cultivaba aproximadamente hace 8.000 años en culturas como los Mayas y los Incas.

Sin embargo, la importancia de esta fibra se dio entre los siglos XVIII y XIX con el proceso de la Industrialización, convirtiéndose en la primera fibra textil del mundo y hoy en día todavía representa casi la mitad del consumo mundial de fibras textiles.

Se cultiva en más de 100 países, ocupando aproximadamente el 2,5% de la tierra cultivable del mundo, lo que lo convierte en uno de los cultivos más importantes en términos de uso de la tierra, con casi 33 millones de hectáreas, después de los cereales alimenticios y la soja. El algodón es también un producto agrícola muy comercializado, con más de 150 países involucrados en su exportación o importación.

Más de 100 millones de familias se dedican directamente a la producción de algodón. Teniendo en cuenta la mano de obra familiar, la mano de obra agrícola y los servicios auxiliares como transporte, desmotado, empacado y almacenamiento, la participación total en el sector algodonero llega a unos 350 millones de personas. Proporciona empleo a millones adicionales en industrias afines, como materias primas agrícolas, maquinaria y equipo, trituración de semillas de algodón y fabricación de textiles.

Actualmente se producen mas de 25 millones de toneladas al año siendo China e India los mayores productores con mas de 6 millones de toneladas cada uno y que junto con Estados Unidos acaparan mas del 60 por ciento del total mundial, en España se producen unas 75 mil toneladas lo que nos sitúa en el puesto 26 de la producción mundial.

A pesar de la importancia económica del algodón a nivel mundial la sostenibilidad de este cultivo supone un gran problema. Se estima que para producir un kilo de algodón, cantidad necesaria para elaborar una camiseta o unos vaqueros, se necesitan hasta 20.000 litros de agua, lo que ha causado auténticas catástrofes medioambientales, como en el caso del mar de Aral, en la región centroasiática, donde se construyeron diques para desviar el curso de los ríos que alimentan al lago para canalizarla y usarla en la producción de algodón, eliminando el 80% del agua que llegaba al mar de Aral. Durante décadas se aprovechó el agua de los ríos que nutren este gigantesco lago, uno de los cuatro mas grandes del mundo, para alimentar cultivos de algodón en consecuencia, el mar de Aral se ha ido secando progresivamente y hoy roza la desaparición quedando apenas un 10 por ciento de los 68.000 kilómetros cuadrados que ocupaba hace 60 años.

Planta de algodon

Fibras procedentes del tallo.

Las mas usadas son el lino, el cáñamo, el ramio y el yute.

El lino es la primera fibra vegetal que tuvo aceptación en la industria textil. Su uso para fabricación de telas está atestiguado en Turquía hacia el 7000 a. C.​ El cultivo de la planta se remonta a Egipto hasta el siglo IV a. C. Las momias egipcias solían estar envueltas en tejidos de lino. Una prueba de que en Europa se conocía el cultivo de lino desde tiempos muy remotos está en el hallazgo de lienzos de lino en las casas lacustres del Bodensee, al norte de la costa del lago de Constanza. Antes de conocer el algodón y hasta el siglo XVIII, era el lino en Europa la fibra textil más importante después de la lana. Los gremios tejedores de lino alcanzaron, después de la fundación de las ciudades alemanas, extraordinario auge y poder.

El lino textil es la fibra de la planta de lino con la que se producen hilos y tejidos para la confección de prendas y aunque el trabajo que se requiere para transformar la planta en tejidos es muy arduo las prendas hechas con ese material son muy comodas.

Una de las características principales de los tejidos de lino es su frescura, porque absorbe muy bien el calor y puede absorber hasta 20% de agua sin que se sienta húmedo ni adherirse al cuerpo, evaporándola muy rápidamente por estar compuesto principalmente por celulosa.

El tallo del lino produce una fibra suave y flexible; aunque es más fina y más larga que la del algodón, resulta menos flexible porque las paredes de la fibra son más gruesas, tiene un color blanquecino, rubio, tostado o gris claro acerado. Al igual que el algodón, se compone principalmente de celulosa. La resistencia a la rotura de la fibra de lino es casi triple que la del algodón pero no es elástico, lo que hace que se rompa en lugares donde está doblado y que se arrugue con facilidad. Cuanto mayor es la resistencia a la rotura mejor calidad.

Lino recién cosechado

El cáñamo se considera la fibra textil de origen vegetal más larga, suave y resistente. La tela que se elabora con ella puede presentar diferentes calidades, a veces más áspera y otras más suave que el algodón. También es más aislante, fresca, absorbente y duradera. Antiguamente era la fibra más utilizada y se la consideraba el estándar para medir la calidad de las otras fibras.

Por sus virtudes, esta planta acompañó al ser humano a lo largo de prácticamente toda su historia. En China se hace referencia a su explotación desde hace unos ocho mil años. En España se cultivó durante varios siglos seguidos con reconocimiento oficial especial, servía para la confección de vestidos, velas navales y piezas de barcos, cordajes, papel… Las velas de Cristóbal Colón, la bandera estadounidense y los papeles con que se declaró su independencia fueron confeccionados con fibra de cáñamo.

En España, el municipio de Callosa de Segura, en la Comunidad Valenciana, ha estado históricamente vinculado al cultivo y manufactura del cáñamo, si bien, desde hace varias décadas, su fibra ha sido sustituida por la fibra sintética en la industria de las cuerdas, cabos y redes, por lo que el conjunto de las empresas locales constituye la mayor productora mundial del sector. No obstante, los oficios artesanales del cáñamo se mantienen testimonialmente como un elemento de su patrimonio cultural a través del Museo del Cáñamo y la asociación Escuela de los Trabajos Artesanales del Cáñamo.1

La gran variedad de utilidades del cáñamo y su calidad le valió en algunas épocas la consideración de planta sagrada que potenciaba la evolución del humano.

Desde el siglo V a. C. hasta finales del siglo XIX el 90 % de las cuerdas y velas para navegación y muchas redes de pesca se hacían con cáñamo. Hoy sigue siendo muy utilizado en muchas embarcaciones por su gran resistencia a la humedad y a las variaciones climáticas.

La disminución de su cultivo en los países industrializados comenzó a raíz de una confusa política de prohibición de la marihuana, que afectó directamente al cáñamo, en los años 1930.

Fibras de cáñamo

De la corteza del yute se extrae una fibra basta, débil y brillante, tienen una longitud de 1 a 4 metros y un color blanco amarillento, amarillo o castaño. Se puede blanquear y teñir con facilidad. Es menos resistente y más frágil que el lino y el cáñamo y especialmente sensible a los ácidos. Se hila generalmente en hilos gruesos o medianos y con ellos se tejen arpilleras para sacos, embalajes, cinchas y cordelería. También se produce gran cantidad de esteras, tapices y tejidos para alfombras.

Fibras de yute

Fibras procedentes de las hojas.

Entre otras están el esparto, el abacá, el henequén o sisal y el miraguano.

Las hojas de esparto son muy duras y tenaces, con sus fibras se elaboran sogas, alpargatas, cestos y estropajos. La manufactura del esparto fue parte importante de la economía de muchos pueblos de España y aún se sigue trabajando.

En el ámbito de la construcción, se usa para armar la escayola, dándole una gran resistencia a tracción, sobre todo para la realización de falsos techos.

La industria del esparto llegó a ser muy importante en España pero con la aparición del plástico los artículos hechos con este tipo de fibras ya no resultaban prácticos ni rentables. Hoy en día han sido relegados a un uso meramente decorativo.

Planta de esparto

El abacá es una planta herbácea de gran tamaño originaria de Filipinas, se conoce también como «cáñamo de Manila». Puede alcanzar los seis metros de altura; nace y se desarrolla en zonas de clima tropical. Sus fibras, compuestas principalmente por celulosa, son gruesas y muy largas, de hasta cuatro metros.

Es una fibra muy apreciada por su flexibilidad, resistencia al agua de mar y duración. Se destina principalmente a la fabricación de papel, papel moneda, no tejidos, arpillera, cordelería y como sustituto de fibra de vidrio en la industria automovilística.

En 1897, Filipinas exportaba casi 100.000 toneladas de abacá ​ y era uno de los tres cultivos comerciales más importantes, junto con el tabaco y el azúcar. De hecho, desde 1850 hasta finales del siglo XIX, el azúcar y el abacá se alternaron como principal cultivo de exportación de Filipinas.

Embalado de cáñamo de Manila

El henequén y el sisal son dos plantas del género agave; de sus hojas se obtiene una fibra fuerte, duradera, relativamente flexible y resistente al agua salada. Sus principales aplicaciones son la cordelería, los materiales composites en la industria del automóvil, geotextiles, etc. Se usa también para hacer alfombras.

Sisal

La fibra del miraguano se puede hilar mezclada con otras fibras, pero su uso más extendido es como material para relleno. Por sí sola, es difícil de hilar porque es débil y quebradiza. A veces se hila en mezcla con algodón y viscosilla.

El miraguano se emplea principalmente para rellenar colchones y almohadas aunque también tiene otros usos como relleno en peluches y muñecas.

Es más ligero de peso que el algodón y casi completamente impermeable al agua. En el agua puede soportar, sin sumergirse, pesos 30 veces mayores que el suyo propio y, debido a este alto poder de flotabilidad, también se usa como relleno en los chalecos salvavidas. Tiene la gran ventaja de ser inhospitalario a los insectos parásitos, como pulgas, chinches, polillas, etc. En el caso de aplastarse por la acción del tiempo o de la humedad, basta exponer la prenda al sol para ver como se esponja rápidamente.

Palma del miraguano

Fibras de origen mineral.

Son fibras inorgánicas como el amianto o asbesto, la fibra de vidrio y las fibras obtenidas a partir de metales preciosos como el oro y la plata.

La fibra de vidrio es la única fibra de origen inorgánico que se utiliza a gran escala en los tejidos corrientes. Se ha descubierto que la fibra de amianto, que se empleaba en el pasado en aislamientos y protecciones ignífugas, es cancerígena.

Para fabricar gasa se mezcla alambre fino de metal con fibras orgánicas formando un patrón determinado. No obstante, la mayoría del hilo metálico consiste en tiras delgadas de hoja de metal. Para conseguir la resistencia, dichas hojas de metal se intercalan con una película de plástico. Otros hilos metálicos se forman por un núcleo de algodón rodeado de una tira delgada o una hebra de metal cubierta por una sustancia viscosa e impregnada de polvo metálico. El material aislante llamado lana de roca es una sustancia fibrosa hecha de viruta de fresadora, piedra caliza o roca silícea.

Hilos de bordar de oro y plata