Algunos cosejos útiles.

La lavadora.

Seleccione las prendas, separe los colores, elija el programa adecuado, a medida que pase el tiempo, el seguir estos pasos, le resultará tan rutinario, que hará que el lavado sea una tarea más sencilla y segura.

Mantelerías, sábanas, mantas, pantalones, camisas… para que la ropa esté perfecta y que dure más de una temporada, no basta con leer la etiqueta de la ropa y seguir las instrucciones para conservarlas en buen estado tras su lavado.

Por eso, le ofrecemos esta pequeña guía, para mejorar el cuidado diario de tus prendas, ya que con unos sencillos consejos podrá evitarse sorpresas desagradables, como desteñidos, prendas encogidas o deformadas, etc.


1.- Clasifique la ropa:

Es importante que clasifique las prendas en función de una serie de condiciones que a lo largo de esta guía le iremos detallando, con ello conseguirá, por un lado, que el resultado sea el esperado y por otro una buena conservación de su lavadora.

Una forma de clasificarlas podría ser:

  • En función de la suciedad.

Las diferencias en el grado de suciedad o la presencia de algún tipo especial de manchas tienen mucha importancia ya que puede resultar que una prenda con algo de sudor, termine con una mancha de grasa o barro de otra prenda muy sucia, debido a que esta suciedad se esparce por toda la colada.

  • En función del tejido.

También es recomendable que seleccionar la ropa en función de tipo de tejido (algodón, lana, seda, sintéticos, etc. ) para poder adecuar mejor la duración del lavado, la temperatura, etc., hoy en día las lavadoras disponen de programas específicos para los tipos de tejidos mas comunes.

  • En función del tipo de lavado.

Según el límite de temperatura y la delicadeza del centrifugado. Un símbolo de una cubeta con agua con una cifra nos indica la temperatura máxima de lavado a máquina. Si aparece una mano en el dibujo, nos esta recomendando que se debe lavar a mano la prenda, ya que el lavado a maquina puede causarle algún daño o es insuficiente para la correcta limpieza de la prenda. Las rayas por debajo de la cubeta corresponden a la delicadeza del lavado, es decir, a la necesidad de un centrifugado normal (sin rayas), centrifugado reducido (una raya) o muy reducido o nulo (dos rayas).

2.- Revise las prendas.

Antes del lavado, vacíe los bolsillos, cierre las cremalleras y los corchetes, si estan abiertos pueden estropear otras prendas produciendo roces o desgarros, ate las cintas, vuelva del revés los puños, levante los cuellos de las camisas, y cosa cualquier roto, ya que por pequeño que sea se hará más grande en el lavado.

Es recomendable volver del revés algunas prendas, como vaqueros, prendas de punto, etc.

Las prendas delicadas, como las blusas, estarán más protegidas si se lavan dentro de una redecilla.

Cuando lave por primera vez una prenda, compruebe antes si destiñe. Humedezca un paño blanco y frótelo suavemente sobre la prenda algodón, haga la prueba en una parte no visible, por ejemplo, el dobladillo, si el paño adquiere el mismo color, lave la prenda por separado o llévela a la tintorería.

Si descubre una mancha justo antes de meter la prenda en la lavadora, aplique un poco de detergente o un quitamanchas sobre ella, si usa quitamanchas es recomendable hacer una prueba en una zona no visible para asegurarse de que no produce alteraciones en el color o el tejido. Si una mancha se resiste o no tiene la seguridad de que vaya a desaparecer, no experimente, deje la prenda en manos de un profesional, insistir solo hará que la mancha se fije en el tejido.

3.- Compruebe las etiquetas.

Preste atención a las etiquetas de la ropa, en ellas se indica por parte del fabricante las recomendaciones para la limpieza y el mantenimiento en buen estado de sus prendas, en esta misma sección de nuestra web puede encontrar el significado de los símbolos de lavado más frecuentes.

4.- Seleccione el programa de lavado.

De todos los programas de lavado escoja el que más se ajuste al tipo de prenda que va a lavar, tenga siempre en cuenta que el centrifugado y la temperatura han de ser adecuados.

En principio, el programa en frío o hasta 30°C es suficiente para lavar ropa poco sucia y con la dosis mínima de detergente, algo muy beneficioso para el medio ambiente. A mayor suciedad, seleccione temperaturas más altas. Pero no es recomendable lavar por encima de 60°C, entre otras cosas, por el alto consumo de energía y por el daño potencial a los tejidos.

Las prendas de algodón y los tejidos mas resistentes se pueden poner en el programa más largo, que tiene un centrifugado normalmente mas fuerte, por el contrario para los tejidos sintéticos o las mezclas de diferentes tipos de tejidos se bebe seleccionar un programa más corto, con un centrifugado suave. Las prendas de lana o delicadas tienen un programa específico con una fase de centrifugado muy corta o inexistente.

Como norma general lave siempre con la temperatura recomendada más baja, hoy en día la mayoría de los detergentes lava correctamente a bajas temperaturas, además, con temperaturas elevadas se gasta más energía de la necesaria. Puede ahorrar hasta un 40% y disminuir la factura de la electricidad y su ropa quedará tan limpia como siempre con agua fría, tenga en cuenta que el 90 % de la energía eléctrica que consume la lavadora es en el calentamiento del agua (un programa a 90 grados gasta cuatro veces más electricidad que a 40 grados) y sólo el 10% restante en mover el motor que acciona el tambor.

5.- Elija el detergente y la dosis.

Dosificar el detergente de forma adecuada puede ser la diferencia entre una colada perfecta o encontrarse con prendas dañadas . Añadir mucha cantidad de detergente en la colada no solo estropea la ropa, daña el medio ambiente y puede causar decoloraciones en la ropa por lo que conviene seguir las instrucciones del fabricante del detergente, hacerlo a ojo no suele dar buenos resultados.

Los detergentes líquidos son, en general, más suaves con la ropa que los detergentes en polvo, por contra los detergentes en polvo suelen ser más eficaces contra la suciedad. Alternar el uso de ambos tipos de detergentes en función, como hemos señalado anteriormente, de la suciedad de las prendas es la mejor solución.

Existen detergentes formulados específicamente para su uso con prendas delicadas y para la correcta conservación de los colores.

Evite utilizar detergentes que incluyan fosfato entre sus ingredientes. El fosfato es el componente más controvertido de los jabones para lavadora, su función consiste en ablandar el agua para mejorar así el poder limpiador pero es muy contaminante, una vez en los ríos, provoca el crecimiento de las algas, lo que impide al oxígeno llegar a los peces y al resto de la vida acuática (eutrofización). Hoy en día existen muchos jabones como por ejemplo la mayoría de los detergentes líquidos que no lo utilizan.

6.- Aditivos.

Algunos aditivos ya están incorporados al detergente. Por ejemplo, suelen tener en su composición tengan blanqueantes químicos que sustituyen el efecto de la lejía, blanqueantes ópticos o azulantes que dan un tono más blanco, o enzimas para las manchas de proteínas, como la sangre, la leche o el huevo. Aparte, en el mercado existe una amplia gama de productos blanqueantes, como la lejía, para prendas blancas, o los basados en el oxígeno, para prendas de color. Estos últimos suelen llevar agua oxigenada.

En los suavizantes también se debe de respetar la dosificación, por un lado aportan suavidad a los tejidos pero por otro lado hacen que, por ejemplo, las toallas pierdan capacidad de secado si añadimos demasiado.

7.- La carga de la lavadora.

Respete siempre la carga máxima que indica el fabricante de su lavadora , un exceso de carga hará que la ropa no quede limpia y poner la lavadora con poca ropa hará que malgaste agua y energía.

No use la lavadora con poca ropa, a todos nos ha pasado que queremos vestir esa blusa o esos pantalones pero están sucios y los lavamos solos. Por un lado nos encontramos con el problema de que algunas lavadoras consumen la misma cantidad de electricidad y agua, sea cual sea su carga, por otro lado, al centrifugar no se repartirá el peso correctamente provocando vibraciones que pueden averiar la maquina, por este motivo se debe distribuir la ropa de forma que no quede amontonada, procure que quede superpuesta y colocada a lo largo.

Descargue la lavadora en cuanto le sea posible así evitara que se arruguen mas las prendas y que se produzcan malos olores, en caso de que no pueda hacerlo abra la puerta y ahueque la ropa.

7.- El agua y la cal.

Para finalizar esta guía, cuanto más alto sea el contenido en cal del agua que utilice para el lavado más cantidad de jabón necesitará ya que la cal neutraliza parte del detergente. Revise las indicaciones del fabricante para una correcta dosificación. También por el efecto de la cal y si usted no lava con agua fría, pueden aparecer incrustaciones en su lavadora llegando a estropearla. Si usted lava siempre con agua fría la ropa, la cal apenas se incrusta en la lavadora. En este caso puede que no tenga que utilizar anticales y su lavadora seguramente se estropeará antes por el desgaste normal de sus componentes que por el efecto de la cal. Si prefiere el uso de anticales, piense primero en instalar un descalcificador que le proporcione agua descalcificada en toda la vivienda, elementos más sensibles a la cal que la lavadora, como son los calentadores o calderas de calefacción lo agradecerán. Instale un descalcificador de resinas iónicas, (de los que necesitan sal para funcionar). Desconfíe de los sistemas milagro que funcionan con imanes NO ELIMINAN LA CAL DEL AGUA y sus efectos desincrustantes dejan mucho que desear.

Esta pequeña guía esta basada, en líneas generales, en los procedimientos que realizamos nosotros y le servirá de ayuda en las situaciones mas comunes, aun así no podemos garantizar que los resultados sean siempre los esperados ya que cada prenda, por sus características, es un caso único, es por eso que nuestra recomendación es que en caso de duda acuda a nosotros, estaremos encantados de poder ayudarle.

Categorías: ConsejosTrucos