La secadora, ahorre tiempo y dinero

Algunos cosejos útiles.

La secadora.

Sus prendas listas en poco tiempo.

Secado óptimo y un bajo consumo de energía.

La secadora ha sido bien recibida en los hogares porque contribuye a facilitar una de las tareas cotidianas más lentas y pesadas, el secado de ropa, sobre todo en zonas en las que llueve mucho, en casas en las que no hay tendedero o simplemente cuando queremos disponer de una colada seca en poco tiempo. Pero, hoy en día todavía no son pocos los hogares que disponen de una, se estima que solo uno de cada 10, por lo que nos parece conveniente ofrecerle esta guiá para ayudarle a conocer un poco mejor este electrodoméstico y facilitarle su uso.

El funcionamiento básico consiste en la introducción forzada de aire caliente en el interior de un tambor, similar al de una lavadora, dentro del cual va dando vueltas lentamente la ropa húmeda consiguiendo así un secado uniforme.


Hay dos tipos de secadoras en función del sistema de eliminación de la humedad.

  • Secadoras de evacuación: El aire caliente que se genera en el proceso de secado se expulsa a través de un tubo que es necesario sacar cuando la máquina está funcionando, ya sea por la ventana o a través de un orificio en la pared. Por tanto, el principal inconveniente de este sistema es la necesidad de que se instalen en lugares en los que se pueda evacuar el aire caliente fuera de la casa.
  • Secadoras de condensación: Su ventaja es que no expulsan la humedad hacia el exterior, ya que el vapor de aire se condensa cuando entra en contacto con el aire frío del condensador. Ahora bien, es necesario vaciar el depósito en el que se acumula el agua de la condensación. Esto permite que este tipo de secadoras se puedan instalar en cualquier lugar, no es necesario habilitar un lugar especial que permita evacuar el aire. Por contra tienen la desventaja de ser más caras, hasta el punto que, según la gama, por el coste de un modelo de condensación se pueden adquirir dos de evacuación.

Aspectos a tener en cuenta.

Consumo: Su consumo eléctrico oscila aproximadamente entre los 3,0 kWh para algodón y 1,20 kWh para ropa sintética. Por esta razón conviene elegir bien, si el aparato lo permite, el programa de secado. Al adquirir una secadora, es importante fijarse en su etiqueta energética (A, B, C, D, E, F, G) y recordar que el consumo de las que llevan la A es el más eficiente y que los que merecen una G son los que más consumen por realizar la misma tarea.
Capacidad: Cuanto más lleno esté el tambor, más arrugada saldrá la ropa, y más aún si la temperatura elegida es elevada. Conviene evaluar también si interesa esta opción desde el punto de vista energético, porque habrá que sumarle el gasto extra del planchado, que llevará más tiempo.
Programas: Utilizar la función temporizador para programar el ciclo de secado de manera que termine justamente cuando más nos interese, que puede ser unos minutos antes de empezar a planchar.
Limpieza: Una de las prestaciones más recomendables es el filtro antipelusas porque garantiza una mayor vida para el electrodoméstico siempre que se limpie después de haber sido usado.

Para elegir el modelo que le conviene…

  1. Es importante saber la cantidad aproximada de ropa que suele lavar de manera habitual
  2. Estudie con detalle el espacio de que dispone para la instalación de la máquina.
  3. El número de coladas que pone a la semana, así como el tipo de ropa que lava también es importante. No es igual la ropa de trabajo que las toallas o la ropa delicada. Esto le dará la pauta para elegir un electrodoméstico con las prestaciones ajustadas a sus necesidades.
  4. A menudo se compran aparatos con programas que nunca se van a utilizar y que encarecen el producto.

¿Y las lavadoras-secadoras?

Para paliar el problema del espacio hay disponibles en el mercado lavadoras-secadoras, electrodoméstico de aspecto idéntico a las lavadoras que cumple ambas funciones en un mismo aparato. Pero aunque ocupan mucho menos, algunos fabricantes y servicios técnicos de reparación recomiendan comprar, siempre que se pueda, cada electrodoméstico por separado. La principal razón que esgrimen es que las piezas de una lavadora o de una secadora son más fáciles de conseguir en caso de avería que las de una lavadora-secadora. En este sentido, los fabricantes aconsejan la compra de lavadoras con un mínimo de 1.100 vueltas de revoluciones para que la ropa salga más seca del centrifugado y en la secadora se pueda utilizar un programa más corto.

La secadora seca rápidamente la ropa, se mantiene suave y no se deforma, pero del mismo modo que se deben de tener unos cuidados a la hora de lavar la ropa, tanto a mano como en la lavadora, también se hace necesario seguir una serie de normas básicas para obtener los resultados deseados.

  • Consultar siempre las etiquetas de la ropa, para asegurarse de que se puede secar en la máquina y de las indicaciones a seguir.

  • Las secadoras son apropiadas exclusivamente para ropa y prendas, lavadas con agua. No seque ropa, lavada o limpiada con agentes de limpieza inflamables, podría causar un incendio o una explosión.

  • Los elementos como la espuma de látex, textiles impermeables, artículos forrados de goma y prendas o almohadas que lleven goma espuma no se deben secar en la secadora.

  • Los suavizantes y productos similares se deben utilizar siguiendo las instrucciones especificadas en los mismos. El uso de suavizantes en el lavado no es necesario, ya que la secadora deja la ropa suave y agradable para el uso.

  • Limpie el filtro de pelusas después de cada secado. Limpiando el filtro periódicamente se garantiza un secado óptimo y un bajo consumo de energía.

  • La habitación donde se instale la máquina debe estar bien ventilada, si el aire contenie partículas de polvo, humos u olores, estos impregnaran la ropa en el interior de la secadora.

  • No seque prendas húmedas en la secadora, por ejemplo por la lluvia, sin lavarlas antes.

  • Para el secado más económico hay que atenerse a la cantidad de ropa recomendada por el fabricante para secar a la vez. No cargue el tambor en exceso. Cuando se sequen prendas grandes, cargar el tambor a la mitad, agrupar las prendas por tejidos también acortara el tiempo de secado.

  • No es aconsejable el secado de ropa y prendas muy delicadas (lana, seda), que pueden encogerse o deformarse.

  • Centrifugar la ropa al máximo permitido. El tiempo de secado será más corto y el consumo de energía eléctrica menor si la prenda está bien centrifugada antes de ponerla a secar (1000 r.p.m. como mínimo). A partir de las 800 revoluciones por minuto, se puede eliminar casi el 50 % de la humedad de la ropa con muy poco gasto de energía (0.3 kWh aproximadamente), con esto se consiguen tiempos de secado más cortos y ahorro eléctrico.

  • Elija un tiempo de secado apropiado, para evitar que la ropa se seque demasiado y le cause problemas en el planchado. Si la máquina no tiene control electrónico utilizar el menor tiempo posible, para evitar que la ropa se sobrecaliente y se malgaste energía. El tiempo de secado está en función tanto del tipo de tejido como del grado de humedad con el que la ropa se introduce en la secadora, y el nivel de secado que se desee. Es preferible que la ropa se quede un poco húmeda antes que secarla demasiado, porque se podría estropear. También es importante recordar que si después del secado se va a planchar la ropa inmediatamente, se debe reducir el tiempo de secado en 10 ó 15 minutos.

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